Donación
Me llama Pilar Osorio. Ha leído en EL PROGRESO algo relacionado con un museo dedicado a la radio de onda corta y quiere hacer donación de una obra espléndida sobre el tema(14 tomos) que a ella, radioaficionada de primera, le regaló el padre de Loyola y Ana del Palacio, con cuya familia tenía una íntima relación. A los que se sorprendían de las muchas subvenciones que Pilar obtenía de la Comunidad Económica Europea en su época de concejala, les doy pistas de quienes eran allí sus valedoras.
Saludé en la Plaza de Abastos a los padres del tenista Oscar Burrieza. Una lesión incurable le impidió llegar a lo más alto pero no hacer una carrera más que digna. Hace unos años se retiró oficialmente del tenis profesional y tenía la idea de dedicarse a dar clases y al padel, pero al final pudo más la afición que los achaques físicos y ha vuelto a los circuitos. Me dicen sus padres que soportando dolores a veces muy intensos “pero es lo que le gusta, en lo que disfruta y en lo que sigue ganándose al vida”.
Por fin he terminado de trocear la leña que en troncos bastante grandes me va a servir de combustible. Me pasé parte de la mañana de ayer, en pleno temporal de lluvia, dándole a la motosierra. Tuve que doblar la espalda continuamente y me quedó al descubierto la cintura. ¿Y?. Pues creo que he podido sentir la misma sensación que sienten las chicas de ahora que siguiendo la moda llevan media barriga al aire.¿Como aguantarán?.
Lo oigo en la radio. La periodista está dando una información de la manera más ortodoxa y de repente dice “¡me cago en la puta, con el teléfono móvil!”; y después sigue informando con toda normalidad. Para los que sabemos algo de esto no cabe duda de que era una información grabada y que ella dio por hecho que sus compañeros técnicos cortarían el exabrupto.
Leo en “El País Semanal” un bello reportaje protagonizado por Paco Miranda(“noctámbulo, y exhibicionista, vivió intensamente la España de los sesenta y setenta. Pianista de clubes de la época, con su cámara retrató a personajes famosos y ambientes decadentes”, dice la autora del reportaje Lola Huete Machado). Yo soy un apasionado del piano y admirador de los pianistas. No sé lo que hubiera dado por saber tocarlo. Conocí a Paco Miranda cuando mediados los sesenta tocaba en el “Oliver´s”, un local de moda entonces, propiedad del periodista Jorge Fiestas y del actor y director Adolfo Marsillach; nos invitó allí Alicia Marsillach, hermana de Adolfo y periodista a la que perdí la pista hace 40 años. Me impresionó su calidad, su repertorio y las cosas que se contaban de él: “conoce a todos los importantes; aquí viene Ava Gardner a escucharlo”. Tengo maravillosos recuerdos de noches de piano como aquella en las Cuevas de Sésamo, un sitio de Madrid para turistas, donde escuché la mejor y más original versión del mambo “Almendra”, uno de mis preferidos. Yo me pongo a hablar de música y es que…; estoy pensando seriamente en dedicarle un espacio en este blog de vez en cuando. Tengo muchas cosas que contar, muchas experiencias y tanta música a mi alcance que probablemente pueda hacer una sección que les interese.
Desde el punto de vista de la climatología el fin de semana ha sido un desastre. Nos podremos desquitar el próximo, en el que se prevé tiempo de verano.
21 de Abril , 2008 - 13:21 pm
Hola Paco, ¿cómo estás?, encantado de saludarte después de tanto tiempo. Puedes estar seguro de que no pasa un día sin leer tus comentarios, que además de muy simpáticos me traen recuerdos de Lugo. En casa me preguntan todos los días si hay alguna novedad con Bonifacio…
No sé si sabes que tengo una editorial, y entre de las publicaciones
que editamos está una revista de radio, onda corta, radioaficionados y esas historias, Radio-Noticias, que acaba de cumplir 20 años (un horror cómo pasa el tiempo) y ya es la única que se puede comprar en kioscos en España (espera, voy a tocar algo de madera y sigio escribiendo).
Ya estoy de vuelta.
He leído lo que comentas del museo de onda corta, y me interesa como noticia y para donar algunas cosas que pueden ser de interés. Últimamente están apareciendo bastantes museos de ese tipo, pero en general son bastante malos, salvo el de Peñafiel. Precisamente en éste están interesados en ese material que tengo, pero si el de Lugo es un proyecto serio prefiero dárselo a alguien de Lugo. Si tienes un momento te agradecería que me dijeras alguien con quien ponerme en contacto.
Un afectuoso saludo, espero que podamos volver a encontrarnos y charlar un rato. Dale otro saliudo a Bonifacio y dile que desde aquí seguimos fielmente sus aventuras.
Un abrazo.
11 de Marzo , 2009 - 19:54 pm
Hola, Paco: Creo recordarte de la EOP de Madrid. Me gustaría saber de tu vida. Yo sigo en Barcelona, pero guardo muy buenos recuerdos de mi época en la ‘Capital del Reino’