Sigue la fiesta
Jueves, 18 de Febrero, 2010SON las dos y cuarto de la madruga del jueves y acabo de llegar a casa después de asistir al “Entierro de la sardina” y luego de cenar con unos amigos.
De regreso he viajado con José Manuel Pol que siempre me insiste “xa sabes Paco que tes sempre coche e conductor” y que hoy estaba tan eufórico que me decía “pois ahora métome na autovía y marcho para Madrid sin problema”. No se notan los 79 años que cumplió el sábado.
CRÓNICA de las últimas horas. Lo más reciente. He cenado con José Padilla, con Ada (una amiga suya) y con José Manuel. ¿Saben quién es José Padilla?. Pues aquel señor canario, de Tenerife, que a finales de septiembre se vino a Lugo desde las Canarias para operar del corazón en la Rof Codina a su perrita. No había estado nunca en Galicia y por lo tanto nunca a Lugo, pero se encontró aquí tan bien que ha vuelto a pasar unos días a pesar de que en su tierra están en plenos carnavales y con un tiempo endiablado; me decía “hoy en Tenerife hay un gran temporal; me han llamado de allí y anda todo volando por los aires”. Cenamos en el nuevo “Vivero”, que yo no conocía; muy bien y con un servicio impecable, además el local quedó muy bonito. Luego nos acercamos al Husa donde se hospeda José, con la intención también de saludar a Cristina, que es una asidua colaboradora de esta bitácora, pero que ya había acabado a las diez su trabajo; la sustituía Rosi una chica dominicana perfecta recepcionista que se ofreció para ponernos un refresco o similares; pensé que Bonifacio no había cenado y era tarde y opté por aplazar la copa.
ANTES de todo eso estuve en el “Entierro de la sardina”. Por vez primera en mucho tiempo no seguí la comitiva porque llovía y hacía frío y esperé al acto del Ayuntamiento. Como las cosas del dinero andan mal no pusieron la carpa que otros años nos preservaba del agua y seguí el acto desde los soportales de la Casa Consistorial, lo mismo que más o menos un centenar de personas a las que había que poner una medalla por estar allí en aquellas circunstancias tan adversas, lo mismo que a los protagonistas del entierro, pocos pero animosos.
En lo que se refiere al espectáculo no hubo sorpresas; si leen bitácoras anteriores advertí que iba a pasar algo y pasó. Hace un par de años censuraron un texto que se metía un poco con Pepiño Blanco; publiqué aquí (está escrito y lo pueden ver) que esta vez lo iban a compensar; y el acto empezó con este estribillo que luego se repitió hasta la saciedad:”ANTES ERA PEPIÑO/AGORA É DON JOSÉ/ E TODO SE LLE DEBE/ A O CHACACHÁ DO TREN”. Acto seguido se metieron con Núñez Feijoó. El próximo año, si llegamos allá, el “Entierro de la sardina” lo patrocinará el Ministerio de Fomento; y como decía la canción “se lo merece, se lo merece”.
CREÍ entender el otro día que ya habían arreglado el reloj de la torre del Consistorio, pero el lunes le eché un ojo y me dio la sensación de que seguía sin funcionar; de todas formas ayer miércoles marcaba la buena hora. El de la Catedral lleva varios años parado. No es preciso que les diga que los dos eran consultados diariamente por miles de personas (yo al menos, cuando estaba en el centro, por una especie de inercia, me valía más de ellos que del mío para saber la hora). Dejando a un lado el importante servicio que prestaban a los lucenses, para los visitantes debía ser su estado un mal ejemplo de cómo funciona una ciudad; o de cómo no funciona.
NOTA.- Espero que el menos el del Ayuntamiento siga prestando buen servicio.
EL próximo sábado cumple 60 años Julio Padilla; el que fue durante varias legislaturas Diputado por Lugo en el Congreso, organiza con tal motivo una fiesta para sus amigos que tendrá lugar en el Club de Golf de La Moraleja, en Madrid.
Además de enviarle mi felicitación quiero que quede claro que fue, ante Lugo, uno de los políticos más cumplidores y atentos a estar presente en todo lo que con nuestra provincia tenía que ver.
ESTE fin de semana regresa el alcalde de su viaje a los EE.UU.; conociéndole no me extrañaría nada que el lunes convocase una rueda de prensa para enseñarnos sus fotos en la Casa Blanca, almorzando con el matrimonio Obama y recortes de prestigiosos periódicos en los que el presidente americano dijese algo así como “José Clemente sería el alcalde ideal para Washington”.
GRACIAS a un reportaje que publicó EL PROGRESO el pasado sábado me “reencuentro” con el periodista Francisco García Novell, del que no sabía desde hace varios lustros y al que no he vuelto a ver desde finales de los años 60. Antes, por mediados de esa década, habíamos coincidido en Madrid y formado pandilla con otros que como nosotros querían llegar a ser en el periodismo lo más de lo más: Gustavo Luca de Tena, Argimiro Lozano, Pilar López Surroca, Alicia Marsillach, Pablo Ignacio Dalmases, Diego Carcedo, Graciano García, una mayoría de catalanes, dos asturianos y dos gallegos (Gustavo y yo), que hemos pasado allí jornadas inolvidables que iban desde saraos en la Pradera de San Isidro para homenajear al Santo Patrono, a comidas ricas y baratas en el comedor del Ministerio de Información y Turismo en el que mandaba Fraga y alguna de las cuales acabó en mitin, con subida a una silla incluida (alucinó aquel día el periodista lucense Pepe Tuñas, que podía ser nuestro padre y que nos acompañó en el almuerzo).
Francisco García Novell dirigió varios programas en TVE y fue directivo de otras cadenas y ahora acaba de publica “Naufragio” un libro sobre la catástrofe del transatlántico “Príncipe de Asturias”, en el que murieron 400 personas.
NO deja de ser paradójico que en momentos de crisis económicas funcionen bien ciertas revistas como las del corazón y dentro de ese estilo aquellas más para élites femeninas y con temas de más nivel. Viene esto a cuento porque no hace mucho, poco más de un año si la memoria no me falla, se empezó a editar en España “Vanity Fair”, publicación de origen USA y de indudable prestigio, y porque mañana viernes aparecerá en los quioscos otro producto americano del mismo estilo “Harper´s Bazaar”, cuya edición EE.UU. está a punto de cumplir los 150 años de historia. Se venderá al precio de 3,5 euros y su intención es “convertirse en la más glamurosa del quiosco”
AVECICA una de las habituales lectoras y colaboradoras de esta bitácora enviaba ayer un comentario sobre el Parque de Rosalía de Castro que por su interés reproduzco:
“El Parque no necesita un cierre sino una cura, pero en profundidad.
Resulta inconcebible que en una ciudad como Lugo, en donde no será por agua, se mueran de sed el césped, los setos y los árboles. Los bancos se pinten de lunares por las defecaciones de los pajaritos y el suelo se convierta en un lodazal cada vez que caen dos gotas, a lo que coadyuva el paso de camiones de cierto tonelaje que se dirigen hacia el templete (aún no se sabe bien a qué) y dejan las huellas de los rodamientos a perpetuidad.
Si el problema es de drenaje, tal vez una capa de riego asfáltico en consonancia con el espacio, como se hace en tantos parques del mundo. Si no, que se viertan toneladas de arena (y no de tierra, como hasta ahora) para hacerlo transitable. Una manita de pintura para los zócalos, una manita de sensibilidad y otra de limpieza. Alguien que se responsabilice de las tareas, reúna y encauce a empleados y demás “colaboradores” al principio de la jornada para que su trabajo sea productivo y no caótico.
Basta recordar aquellos tiempos en que los Delegados de Jardines en el Ayuntamiento (como el añorado Ramón González) lo mantenían hecho un primor. Sobre la reposición de especies arbóreas, que no sean tan cicateros. Tiene que haber fórmulas hoy en día para transportar y enraizar especies con prestancia, y no esas ridículas “canijadas” con las que actualmente se parchea.
Sabemos que existe un presupuesto millonario. Pues, a ver si hay “cabeciña” para emplearlo. El cierre no es lo más urgente. ¿Cerrar qué? ¿Un espacio desolado para que no se le vean las vergüenzas?. Quiero confiar en la palabra del Sr. Orozco y su equipo de gobierno, pero me interesan más los plazos y la dedicación que van a empeñar en el lavado de cara. Lo veremos
¿Lo veremos?”
LAS FRASES
“Nos quedará el dulce recuerdo del pasado, como si cada día fuese la víspera del ayer” (J.L. ALVITE)
“No es un hombre más que otro si no hace más que otro” (CERVANTES en boca de DON QUIJOTE).
LA MÚSICA
No es la primera vez que viene a esta sección el director Gustavo Dudamel con la Joven Orquesta Simón Bolívar. Hoy los escuchamos en una brillante versión de “Alma llanera”:
http://www.youtube.com/watch?v=Oqv0KIWekb4
EL HASTA LUEGO
Regreso pasadas las tres de la madrugada del paseo con Bonifacio; no sé si el grajo vuela bajo, pero hace un frío de …; el cielo está completamente despejado. ¡Cuántas estrellas hay, Dios!